Hola, si antes era un número ahora soy una muñeca de trapo. De esas que sólo se usan una vez para jugar. De esas que son muy bonitas, pero que no sirven más que para el rato. Sí, ahora soy una de esas. De esas que ocupan el lugar vacío que dejo la Barbie. De esas que se quiere cuando se les olvida que realmente quieren a otra. De esas que no pueden ser tomadas en serio porque son muy vólatiles y tienen su mundo propio. De esas que son muy pequeñas para algo de verdad. Soy de esas muñecas que podrían ser, pero no lo son. Soy de esas muñecas que no son lo suficientemente buenas para tener a su Ken.
Soy una muñeca de trapo que ocupan de reemplazo.
Pero lo que no saben es que el ser de trapo, es mi mayor ventaja. La tela se puede ensuciar, pero también se puede lavar. La tela se puede rajar, pero también se puede surcir. La tela se puede gastar, pero también se puede reemplazar.
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