Yo y mi estúpido afán de creer en lo imposible.
De creer en una mirada, en tus palabras, en tus gestos y hasta en lo que no hacías.
De creer en todo teniendo nada.
De imaginar, de pensar, de suponer y creer.
De seguir con mi fe intacta a pesar de que ya todo estaba destruido y acabado.
Yo y mi estúpido afán de creer en lo imposible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario